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Cirugía Estética Vulvovaginal (CEV) o Cirugía Intima (CI)

¿Qué es la CEV?

La cirugía estética vulvovaginal, también llamada cirugía intima, es realizada en mujeres que presentan trastornos de origen muy íntimo y que deben solucionarse para que la misma pueda desarrollar sus actividades sociales, físicas y sexuales en forma normal y natural.
Operación de lifting

La cirugía practicada para corregir las arrugas de la cara y cuello es el lifting.
Con frecuencia, los pacientes corrigen además las bolsas y arrugas de los párpados en la misma cirugía.
Esta operación se llama
blefaroplastia y se puede realizar bajo anestesia general o anestesia local con sedación.
Cirugía estética de la mama

El deseo de mejorar el contorno corporal, corregir una disminución de volumen post lactancia, balancear una diferencia de volumen entre las mamas, hasta una reconstrucción post mastectomía son motivos que llevan a una mujer a operar sus mamas.
Cirugía Estética de la Mama

Aumento mamario

El deseo de mejorar el contorno corporal, corregir una disminución de
volumen post lactancia, balancear una diferencia de volumen entre las
mamas, hasta una reconstrucción post mastectomía son motivos que
llevan a una mujer a operar sus mamas. La cirugía se basa en la
colocación de un implante (mal llamado prótesis) debajo de la glándula
mamaria o del músculo pectoral, según las características corporales.

Tipos de implante

Los implantes mamarios están compuestos por una cubierta de siliconas
flexible y rellenas con distintos materiales. Los más comunes son el gel de
siliconas y la solución salina. Cada relleno tiene sus ventajas y desventajas.
La principal ventaja del gel es la consistencia de la silicona y la de la solución
salina es la inocuidad en caso de filtración o ruptura de la cubierta. Ninguno de
estos implantes produce cáncer ni enfermedades autoinmunes según los
estudios científicos realizados hasta el momento. Igualmente y por su
tranquilidad, se recomienda charlar el tema con su médico.

Cirugía de aumento

La intervención puede efectuarse bajo anestesia local o general y consiste
en colocar el implante en un bolsillo tallado entre la glándula mamaria
y el músculo o bajo el mismo. La incisión puede ser en la aréola,
el surco submamario o la axila. En donde se lleve a cabo, quedará
una cicatriz que puede ser más o menos visible y dependerá de la
reacción de la piel de la paciente. La cirugía puede ser ambulatoria
o con internación de un día. Se puede colocar un drenaje
aspiratorio por uno o más días y las vendas se mantienen entre
5 y 7 días. Las posibles complicaciones son las de cualquier
cirugía: hematoma, infección, dehiscencia de la cicatriz, etc. y
propias del implante: disminución de volumen y pliegues en las de
solución salina, así como contractura capsular, palpación del implante;
hasta su ruptura, lo que implicaría el retiro del mismo.

En ocasiones, esta intervención puede alterar la sensibilidad del pezón en los primeros meses, aumentándola o disminuyéndola. No fueron comprobadas alteraciones en la fertilidad ni la lactancia.

Reducción y elevación

A causa del mismo desarrollo, a través de los años, con el embarazo o la lactancia y por efecto de la gravedad, las mamas modifican su forma y tamaño gradualmente. La piel pierde su elasticidad y la glándula mamaria cae. Para recomponer la estructura y forma de la glándula mamaria, los procedimientos quirúrgicos son las llamadas mastoplastías reductoras o mastopexia (si únicamente es la elevación). La intervención se basa en la resección del excedente cutáneo y la glándula elevando la mama y ubicando la aréola y el pezón en su posición normal.

Todas aquellas mujeres que hayan completado su desarrollo corporal son potenciales pacientes para este tipo de cirugía. Los motivos de la consulta pueden ser: una deformidad estética, un problema funcional o de postura, en caso de mamas muy grandes, o un complejo de tipo psicológico.

La operación se cumple bajo anestesia general y el plan y objetivo de la cirugía
debe ser conversado entre la paciente y el médico, aclarando las expectativa
respecto al volumen deseado y cicatrices remanentes. Las marcas serán
variables de acuerdo a la magnitud de la reducción y elevación, dependiendo
también de la calidad de piel de la paciente. Varían desde una cicatriz alrededor
de la areola, hasta una en T invertida. La mujer operada quedará internada entre
24 y 48 horas, luego deberá reposar por una semana, evitando la actividad física
y el esfuerzo por entre 30 y 45 días, según la intervención. La cirugía mamaria no
interfiere en la lactancia, sin embargo, no es recomendable realizarla ante la
sospecha o plan de un embarazo, ya que el aumento de volumen de la mama
distorsionará la forma y el tamaño de las cicatrices.

Las posibles complicaciones van desde cicatrices hipertróficas, alteraciones de la
sensibilidad del pezón o sufrimiento del mismo, lo que es improbable si el cirujano tiene experiencia.

Colocar de un implante para mejorar el volumen al mismo tiempo que se realiza la elevación de la mama caída (ptosada) es otra de las posibilidades quirúrgicas. Resumiendo, dado el numeroso espectro de procedimientos quirúrgicos existentes, se aconseja discutir el tema y los riesgos con el cirujano y mediante la firma del Consentimiento Informado


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